

Pisto de verduras casero
No hay ningún secreto oculto en un buen pisto, solo paciencia: cortar las verduras en tamaños parecidos y dejar que se hagan lentamente hasta que suelten todo su sabor. La tentación de subir el fuego para ir más rápido es justo lo que hay que evitar si quieres que quede meloso en vez de aguado.
Valores nutricionales aproximados, calculados sobre los ingredientes indicados.
Elaboración paso a paso
Corta todo en tamaños similares
Corta la cebolla, los pimientos, el calabacín y la berenjena en dados de tamaño parecido, de aproximadamente 1,5 cm. Que todos tengan un tamaño similar es lo que hace que se cocinen a la vez, sin que unos queden crudos y otros deshechos.
Sofríe por orden
Calienta el aceite en una cazuela amplia. Sofríe primero la cebolla y el ajo 5 minutos, después los pimientos 5 minutos más, y por último el calabacín y la berenjena, dejando que todo vaya cogiendo color a fuego medio.
Añade el tomate
Incorpora el tomate triturado, sal, pimienta y una pizca de azúcar para equilibrar la acidez. Baja el fuego y cocina tapado, removiendo de vez en cuando, durante 25-30 minutos, hasta que las verduras estén blandas y la salsa haya espesado.
Preguntas frecuentes
¿Se puede añadir huevo por encima?
Sí, un huevo frito o escalfado encima del pisto es un clásico y lo convierte en plato principal, aunque deja de ser vegano.
¿Cuánto aguanta en la nevera?
Hasta 4 días, y mejora de sabor de un día para otro. También se congela muy bien hasta 3 meses.
¿Puedo quitarle la piel a la berenjena?
No es necesario, la piel se ablanda con la cocción lenta y aporta algo de textura y color al conjunto.

