

Salmón al horno con espárragos y limón
Cocinar el pescado y la guarnición en la misma bandeja ahorra fregado sin sacrificar sabor: el salmón queda jugoso gracias al propio vapor que sueltan los espárragos, y el limón aporta un toque cítrico que realza el pescado sin necesidad de salsas. Rico en omega-3, alto en proteína y con muy pocos minutos de trabajo real.
Valores nutricionales aproximados, calculados sobre los ingredientes indicados.
Elaboración paso a paso
Prepara la bandeja
Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Corta la base leñosa de los espárragos (basta con doblarlos, se rompen justo donde termina la parte tierna) y colócalos en una bandeja de horno formando una cama.
Sazona todo
Riega los espárragos con una cucharada de aceite, sal y pimienta, y remueve para que queden bien impregnados. Coloca los lomos de salmón encima, salpimienta también el pescado y reparte el ajo laminado y las rodajas de limón alrededor.
Hornea
Riega el salmón con el resto del aceite y el zumo de limón. Hornea 12-15 minutos, según el grosor de los lomos, hasta que el salmón esté opaco por fuera y aún jugoso en el centro. Evita pasarte de tiempo: el salmón se seca rápido si se cocina de más.
Sirve
Retira del horno y deja reposar 2 minutos. Termina con eneldo o perejil fresco picado por encima y sirve directamente en la misma bandeja o repartido en dos platos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé que el salmón está en su punto?
Al presionar con un tenedor debería separarse en lascas con facilidad mientras el centro conserva un tono rosado ligeramente translúcido. Si prefieres el punto bien hecho, añade 2-3 minutos más.
¿Puedo sustituir los espárragos por otra verdura?
Sí, brócoli en floretes pequeños o judías verdes funcionan igual de bien y con tiempos de horneado similares.
¿Se puede hacer con salmón congelado?
Es preferible descongelarlo antes en la nevera durante la noche, para que el interior se cocine de forma uniforme y no se seque el exterior esperando a que el centro se descongele.

